Otro vano intento de aproximarme al universo
del genial Edgar Allan Poe, .
Ruego sepan disculpar mi atrevimiento.
El joven conde de Winslow andaba visiblemente inquieto y taciturno durante las últimas semanas.Recorría las amplias estancias de su majestuoso castillo cual fantasma expiando su culpa o pasaba las horas postrado en el sillón de la gran biblioteca con el ceño fruncido y la mirada ausente.Tanto el servicio como los allegados o conocidos de la casa Winslow conocían el motivo de sus tribulaciones y más de una vez, al contemplarlo en aquel estado, las criadas más viejas negaban con la cabeza y susurraban entre sí.
—Pobre hombre—Se lamentaba una.
—Y ella, tan joven, tan hermosa...—Respondía otra lacónicamente.
Hacía pocos meses que el conde había regresado de sus viajes y estudios en Europa trayendo consigo a su prometida, la bella Leonor, cuya gracia y virtuosismo sólo eran equiparables a su corazón generoso y altruista.Sin embargo, a los días de felicidad y alegría continua que llenaron el castillo Winslow tras la boda le siguieron pronto sombras y augurios tan negros como la noche que se extendía como una mortaja inmensa por las extensas tierras del Conde.
No había en esta región, ni en las más cercanas, nadie que no conociera la extraña maldición de las damas Winslow.
Cuentan que estando el bisabuelo del actual Conde disfrutando de una placentera jornada de caza en compañía de grandes e ilustres amigos y alardeando todos ellos de sus dotes en tan noble arte, este se adelantó unos pasos a la comitiva tras escuchar el crujido de unas ramas y, sin pensarlo dos veces, tensó su arco y mandó su certera flecha más allá de unos matorrales cercanos que cesaron de inmediato su movimiento.
El por entonces demasiado joven e impetuoso Conde miró con orgullo a su alrededor, buscando la aprobación de sus compañeros de caza, pero al instante todos los presentes escucharon unos escalofriantes lamentos provinentes de entre los matorrales en los que la flecha acababa de hacer diana.
Al acercarse cautelosamente descubrieron con horror como un hombre yacía en el suelo con dicha flecha atravesándole el corazón y como la vida se le escapaba de su cuerpo sin que nadie pudiera remediarlo.
Junto a él, arrodillada y lanzando los terribles alaridos de dolor se hallaba una gitana muy vieja, cuyas lágrimas recorrían los innumerables surcos de su rostro como riachuelos sobre una escarpada cascada.
La vieja gitana al verlos cesó de pronto de llorar y se levantó señalando al bisabuelo del Conde con un dedo completamente sucio que terminaba en una uña negra y larga cual espada blandida contra un enemigo.Fue acercándose temblorosamente hacía él y cuándo estuvo a un sólo paso de su rostro comenzó a hablar con voz quejumbrosa:
—Tú, tú has matado a mi hijo, mañana cumpliría veinticinco años...tú te lo has llevado y era lo que más amaba en este mundo.
—Vieja loca, fue un accidente, ustedes no deberían estar en estas tierras que son de mi propiedad, de modo...—A pesar de su altanería, el Conde estaba visiblemente asustado y, viendo lo que sucedía unos sirvientes se apresuraron a sujetar a la Gitana por ambos brazos.—Llevárosla de aquí, eso les pasa por querer robar en mis tierras, llevaros también el cadáver y dadle unas monedas a la vieja para el entierro, que no se diga que no soy justo.
Dicho esto los sirvientes comenzaron a arrastrar a la gitana para cumplir las órdenes de su amo, sin embargo y sin saber cómo, esta consiguió zafarse de sus captores y se acercó enfurecida de nuevo al sorprendido bisabuelo del conde.Esta vez su voz pareció adquirir una tonalidad de ultratumba al pronunciar la siguiente y terrible maldición:
—Tú me has arrebatado lo que más quería en la flor de su juventud, yo te condeno, a ti y a todos tus descendientes a arrebatarle la vida al ser que más améis justo en el día de su vigesimoquinto aniversario, así hasta que no quede rastro en la historia de vuestra estirpe de asesinos.
Luego pronunció unas palabras en un idioma inteligible para los allí presentes y se marchó por su propio pie, cargando con el cadáver de su hijo como si de un fardo de paja se tratara.
Esa fue la maldición.Lo cierto es que al poco tiempo tanto el bisabuelo del Conde como los asistentes a tan terrorífica escena restaron importancia a lo sucedido, calificándolo de un lamentable y curioso incidente con una vieja chiflada y retomaron sus relajadas y disolutas vidas.
Sin embargo al cabo de un año el bisabuelo Winslow tomó nupcias con una joven heredera de la casa de los Charrington, lo que fue motivo de grandes fiestas y celebraciones en todas las comarcas.Los recién casados no cesaban de recibir bendiciones, visitas y presentes y el matrimonio era envidiado entre la sociedad de la época por lo bien avenido y lo abundante de su fortuna.Poco tiempo después tuvieron su primer retoño, el heredero de ambas casas, que vino al mundo pocas semanas antes de la gran fiesta de cumpleaños de la radiante y hermosa dama Winslow.
Por desgracia la fiesta jamás llegó a celebrarse.La noche anterior, sobre las doce, el Conde Winslow asestó veinticinco puñaladas a su joven esposa causándole la muerte.
Alegaron la causa de tan horrible crimen a una locura transitoria del Conde, quien no recordaba nada de lo sucedido y que aseguraba haberse despertado de pronto de un extraño sueño empuñando una daga y cubierto por la sangre de su amada.Entonces los asistentes a la fatídica jornada de caza recordaron las maléficas palabras de la vieja gitana.
Lo mismo les sucedió tanto al abuelo como al padre del actual Conde.Siempre haciendo caso omiso de la maldición y tratándola de supercherías, seguros de su amor y devoción por sus esposas, acabaron con la vida de estas justo a las doce de la noche, cuándo la fecha del veinticinco cumpleaños hacía su funesta aparición en el calendario.Todos fueron condenados a la horca.
Ahora, el Joven Conde Winslow andaba inquieto y nervioso por su castillo.Pese al inmenso y puro amor que sentía por Leonor, no podía evitar recordar la maldición que había truncado la felicidad de sus antepasados, que le había privado de conocer a sus padres y que había manchado su apellido y linaje de sangre.
Leonor cumpliría veinticinco años en dos días.

14 comentarios:
Aiss! ojalá y a éste nuevo conde no le llegue la maldición! pero sin que merme ni un ápice la intriga de éste relato que me tiene enganchada desde el primer párrafo. Seguro que al final, nos das una sorpresa de ésas a las que nos tienes acostumbrado y que echa por tierra cualquier otra conjetura a la que hayamos llegado.
Espero los siguientes capítulos.
Besos.
PD
Se portaron bien los reyes? espero que te dejaran mis deseos:salud, amor y amistad.
Cuando a una mujer se le hace daño, no hace falta que sea gitana, te maldice igual, asi que cuidadín, nunca se sabe dónde puede haber una bruja...
Cómo me ha gustado, me voy contenta y volando en la escoba, jajajaja.
Buen finde, besos!
En primer término no hay por qué pedir disculpas; ningún alma sensible que intente crear lo inasible debe pedir disculpas... somos nosotros los que tenemos que decir gracias porque ese alma nos convide su vuelo (por cierto, en confianza; no tires abajo lo tuyo que es muy especial)
En segundo término yo conocí una familia maldecida por gitanos (y realmente les fue muy mal)... la gente se suele reír de estas cosas, pero años de vivir en pueblos alejados me han enseñado que hay muchas cosas que no se explican con la razón iluminada. Me encantó la historia, aquí me quedo dando vueltas mi sombra entre Valencia y Bariloche, a la espera de la continuación... me siento como cuando viendo los expedientes x ponían "to be continued" en la mejor parte.
En tercer término, ¿leíste ese cuento de Lovecraft sobre los Edgar Alan Poe que eran una especie de secta alienígena?; a mi me gusta mucho Lovecraft.
Y ahora termino, porque sólo tenía tres términos ( bueno, cuatro)
Un fuerte abrazo desde el sur.
Fíjate Clochard, no creo en las maldiciones gitanas, pero ¿sabes? cuando leo historias como esta, por la espalde me recorre un escalofrío y me suelo preguntar, ¿será que no creo, que no quiero creer...por si acaso?
Eres genial, esperaremos al final, porque debo ser tan burra, que ni por asomo lo vislumbro.
Muchos besos.
Lo siento, Javi. No he leído que se trataba de la 1ª parte, por eso he borrado mi comentario.
Un placer leerte.
Un aabrazo.
Hola Clochard!!
Es muy emocionante el relato,lleno de intriga y suspense,le has dado el aire justo que necesita para dejarnos con ganas de más,así que ya estás escribiendo la 2ªparte,que me tienes intrigadísima,la matará?,sabrá sobreponerse a la maldición,y si es así cómo lo conseguirá????
Vamos,date prisa,jaja!
Un abrazo!!
Espléndido Poe, como siempre, y no menos (como te recomienda Juan Ojeda) Lovecraft. Verdaderos representantes del Romanticismo más gótico, y este último, Lovecraft, el germen de casi todas las películas de terror de los siglos XX y XXI.
Gracias por este cuento delicioso.
Un abrazo.
La novela negra, es y será un género literario del gusto de muchos.La intriga, el miedo, el horror, entre otros; dándole cuerpo a la urdimbre de la trama así como la encarnación en cada uno de ellos en los personajes, Así se representa el lado podríamos oscuro del ser humano.
Un placer leer tu texto, estaré pediente para disfrutarlo completo.
Por donde empiezo?? por lo mas importante..ven...muakkkkkkk...te echaba de menos amigo...ya vengo ya llego..
Y después de leer detenidamente pero sin levantar la vista de tu texto que puedo yo augurar frente a tu sorprendente imaginación...?? me sonrio...
Fabulosa es la forma de relatar que tienes..coges mi mano y me adentras en la historia de una forma absoluta y natural, y para mas inri..dejas abierto el suspense...eres malote eh? ejjjejje..venga valen apuestas?? ummmmm las maldiciones son válidas mientras dejes que te arrastren...ademas porque no piden que le encierren esa noche?? o se aleja...o hay miles de posibilidades no crees Clochard??...venga va..apuesto por un final feliz..ya sabes que me gusta la luz ..me lo concederás o perderé jejejejj estoy inquieta yo también...
Besitos con muuuuuuuuuuuchas alas para ti...muakkkkk
Ay, Javi... ¡Me encantóoooo! Una primera parte por demás estremecedora. Aquí me quedo aguardando la segunda con toda la intriga que has sembrado maravillosamente.
Volveré por más... ¡Un abrazoooooooo enorme, amigo!!!
La venganza es un sentimiento demasiado humano y eso los gitanos son expertos. Sus maldiciones están llenas de rencor pero la mayoría de las veces consigue su objetivo.
Menudo relato, nos intrigas, nos cuentas y cuando creemos que vas a contárnoslo zas… continuara. Eso, eso no se hace jajaja . Muy bueno. Un bessito
Maravillosamente escrito, con ganas de seguir leyendo... un abrazo
Javi por diosssss como me dejas a medias????????????No hay derechoooo jajajjajajajajaj.Bueniiisimo, siento decirte que me encantooo y me mantiene aqui pegada a la pantalla intentando leerte.Me encantooo esa es la pura verdad!!espero empezar a estar ya de nuevo con vosotros, hoy solo intento hacer un gran esfuerzo para visitaros a todos los que pueda!!!!!milllllllllll besosss campeonnnn
Publicar un comentario en la entrada